El Tabaquismo y la Mujer

Se acuerdan de una propaganda de hace más de 30 años que decía: “Has recorrido un largo camino muchacha”?. Era el eslogan de una marca famosa de cigarrillos, exclusivamente orientada al consumo femenino. Hoy, 30 años después, se demuestra que el cigarrillo sólo aportó enfermedades que antes eran exclusivas de los hombres. Uno de cada 10 tumores en las mujeres corresponde a un cáncer de pulmón. La tasa de mortalidad por este cáncer en la mujer, se duplicó en todo el mundo en los últimos 15 años, superando al cáncer de mama. El “humo” en la salud femenina es muy grave. No sólo el pulmón, también otros órganos pueden ser afectados. El consumo de tabaco también está ligado a la menopausia temprana. Los expertos aseguran que ocurre por el efecto tóxico del humo sobre los folículos ováricos, porque interfieren en la producción de la hormona que controla la maduración del óvulo y los ciclos menstruales. El humo, a nivel gástrico, afecta la absorción de calcio, sustancia fundamental para fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosis. En la mujer se produce un desequilibrio en la salud general. Es como si la mujer fumadora tuviera una carencia crónica de estrógenos. El estrógeno es la hormona que producen los ovarios y controla el funcionamiento del aparato reproductor.

“Si está embarazada , no fume, por respeto a su hijo”

Los hijos de los fumadores pesan entre 150 y 250 gramos menos que los demás. El peso, o su reducción, es proporcional al número de cigarrillos que fuma la madre. Los bebés tienen un perímetro craneal y del pecho más pequeño. Los problemas hepáticos que genera el tabaco, alteran el metabolismo de los lípidos, lo que favorece la formación de coágulos y hace que la sangre sea más densa y circule por el organismo con dificultad. Además, estéticamente, el tabaco produce la aparición prematura de arrugas faciales y el deterioro de la piel. Los dientes y las uñas se tiñen de amarillo.

“Fumador es aquel que fuma”

Aunque fume un cigarrillo por día, al año son 365 cigarrillos. Muchas mujeres no se proponen dejar de fumar, por miedo a aumentar de peso. Otro mito es asegurar que el fumar las ayudaba a bajar de peso. Los tratamientos que se realizan para dejar de fumar son: auriculo terapia, complementada con láser en los puntos de la cara y las manos.

Generalmente, a la persona que comienza el tratamiento para dejar de fumar, también se le organiza una dieta equilibrada, para que sepa canalizar su ansiedad oral. Es ideal una dieta equilibrada, natural y un plan de actividad física al aire libre, para que los pulmones respiren mejor. Si usted no fuma, usted tiene la obligación de ejercer el derecho a respirar aire puro y no convertirse en un fumador pasivo. Haga respetar los espacios anti-tabaquismo. Como siempre termino mis artículos:

“Una medicina preventiva e integral, para una mejor calidad de vida.”

“Desear estar bien es parte de ponerse bien”. Séneca